Reikiavik (Reykjavík) es la capital de Islandia y el núcleo de un país que parece sacado de otro planeta: géiseres que brotan de la tierra, cascadas de proporciones épicas, playas de arena negra, auroras boreales en invierno y noches de sol en verano. Con poco más de 130.000 habitantes, Reikiavik es una capital íntima, colorida y llena de personalidad que combina perfectamente con las maravillas naturales de sus alrededores.
Cómo llegar al centro desde el puerto de cruceros
Los cruceros atracan en el puerto de Miðbakki, en el centro de Reikiavik, a escasos 10-15 minutos a pie de la calle principal Laugavegur y de la catedral Hallgrímskirkja. La ciudad es perfectamente caminable desde el muelle. Para las excursiones a la naturaleza (Círculo Dorado, Península de Reykjanes, Cascada de Seljalandsfoss), es imprescindible contratar tours organizados o alquilar un coche, ya que las distancias son significativas. Los autobuses de excursión parten generalmente desde el propio puerto o de puntos céntricos cercanos.
Qué ver en Reikiavik y sus alrededores
Reikiavik ofrece una combinación única de experiencias urbanas y naturaleza volcánica extrema que resulta difícil de encontrar en ningún otro lugar del mundo. Aquí las imprescindibles según el tiempo disponible.
Hallgrímskirkja: la catedral de las lavas
La catedral luterana Hallgrímskirkja, con su imponente fachada de 73 metros que imita las columnas de basalto volcánico, es el símbolo indiscutible de Reikiavik y la construcción más reconocible de Islandia. Visible desde casi cualquier punto de la ciudad, su torre ofrece las mejores vistas panorámicas de la capital y la bahía de Faxaflói. La subida en ascensor cuesta unos 1.000 ISK (aprox. 7€) y vale cada corona. Frente a la catedral, la estatua de Leifur Eiríksson (el primer europeo en llegar a América) es otro punto fotográfico imprescindible.
El Círculo Dorado: géiseres, cascadas y volcanes
El Círculo Dorado (Golden Circle) es la ruta turística más famosa de Islandia y cubre tres de sus maravillas naturales en un recorrido de unos 300 km: el Parque Nacional de Þingvellir (donde se puede ver la grieta entre las placas tectónicas euroasiática y norteamericana), el área geotérmica de Geysir (con el géiser Strokkur que erupciona cada 5-10 minutos) y la cascada Gullfoss (200 m³ de agua cayendo en cascada doble). Un tour de día completo desde Reikiavik es la excursión más solicitada de Islandia.
Laugavegur: la calle más viva de Reikiavik
La calle Laugavegur y sus alrededores conforman el corazón comercial, gastronómico y cultural de Reikiavik. Boutiques de diseño islandés, tiendas de artesanía local (lanas, cristalería volcánica, productos de musgo ártico), cafeterías con ambiente hygge nórdico y restaurantes de cocina islandesa moderna se suceden en un paseo de apenas 1 km. Es el lugar ideal para llevarse un recuerdo auténtico de Islandia: los jerseys de lana lopapeysa son el souvenir más icónico.
Museo Nacional de Islandia y el barrio de Grjótaþorp
El Museo Nacional de Islandia (Þjóðminjasafn Íslands) narra la historia del país desde los primeros asentamientos vikingos hasta la modernidad, con piezas originales como la estatuilla de Thor del siglo XI. Muy cerca, el pequeño barrio de Grjótaþorp, con sus casas de madera pintadas de colores vivos, es el rincón más fotogénico y auténtico de Reikiavik, anterior al urbanismo moderno. Ambos se pueden visitar a pie en un paseo de 2-3 horas desde el puerto.
Excursiones desde Reikiavik
Además del Círculo Dorado, desde Reikiavik son accesibles en excursión de día la Laguna Azul (Blue Lagoon), el spa geotérmico más famoso del mundo, situado en la Península de Reykjanes a solo 50 km. También se pueden organizar tours de avistamiento de ballenas en la bahía de Faxaflói: minkes, jorobadas y delfines son habituales frente a la costa de Reikiavik.
Qué comer en Reikiavik
La cocina islandesa se basa en ingredientes de una pureza y frescura difíciles de superar: el cordero islandés (criado en libertad en pastos de musgo ártico), el salmón y el bacalao del Atlántico norte, el skyr (yogur fermentado que es parte del desayuno nacional) y los productos lácteos de las granjas locales. Para los más atrevidos, el hákarl (tiburón fermentado) es la experiencia gastronómica más extrema de Islandia. El hot dog de Bæjarins Beztu Pylsur, el puesto callejero más famoso del país (del que fue cliente Bill Clinton), es una parada obligatoria y económica. Eso sí, comer en Reikiavik tiene un precio elevado: presupuesta unos 25-40€ por persona en un restaurante de nivel medio.











