Lisboa es una ciudad que enamora a quienes la visitan. Sus barrios históricos encaramados en siete colinas, el aroma del bacalhau y del café, el fado que suena en las tasquinhas y los tranvías amarillos serpentean por calles empedradas: la capital portuguesa es una escala de crucero absolutamente imprescindible en el Atlántico europeo.
Cómo llegar al centro desde el puerto de cruceros
Los cruceros en Lisboa atracan en la Terminal de Santa Apolónia o en la Terminal de Alcântara, ambas junto al río Tajo. Desde Santa Apolónia el centro histórico está a 10 minutos caminando. Desde Alcântara, el centro está a unos 20 minutos en taxi o en el tranvía 15E. También hay autobuses turísticos que salen directamente de ambas terminales. El metro de Lisboa es muy eficiente y económico para moverse por la ciudad.
Qué ver en Lisboa
Lisboa es una ciudad de barrios con personalidades muy distintas. La clave es elegir bien en qué zona concentrar el tiempo disponible.
Alfama: el corazón del fado
Alfama es el barrio más antiguo de Lisboa, el único que sobrevivió al terremoto de 1755. Sus calles empedradas, la ropa tendida entre ventanas azulejadas y las tascas donde suena el fado crean una atmósfera incomparable. El mirador de Santa Luzia y el de Portas do Sol ofrecen las mejores vistas sobre los tejados y el Tajo. No te pierdas el Castelo de São Jorge, la fortaleza morisca que domina la ciudad desde lo alto.
Belém: la Lisboa de los Descubrimientos
Belém, a 6 km del centro, es el barrio más monumental de Lisboa. El Monasterio de los Jerónimos (Patrimonio UNESCO), la Torre de Belém junto al Tajo y el Padrão dos Descobrimentos (Monumento a los Descubrimientos) forman un conjunto único que recuerda la época dorada de la expansión marítima portuguesa. Y justo al lado está la Pastéis de Belém, la confitería original de los pastéis de nata desde 1837.
Chiado y Baixa: el Lisboa más elegante
El Chiado es el barrio más literario y elegante de Lisboa, donde se mezclan librerías centenarias (la Livraria Bertrand es la más antigua del mundo en activo), cafés históricos y tiendas de diseño. La Praça do Comércio, abierta al Tajo, y la Rua Augusta peatonal son el corazón de la Baixa pombalina, el barrio reconstruido tras el terremoto de 1755 con un diseño en cuadrícula único en Europa.
LX Factory y el barrio de Alcântara
La LX Factory es un antiguo complejo industrial reconvertido en espacio creativo con restaurantes, librerías, tiendas de diseño y mercados. Es la Lisboa más moderna y alternativa, perfecta para pasar un rato si tienes tiempo extra. Está muy cerca de la Terminal de Alcântara, lo que la convierte en una buena primera parada al desembarcar.
Excursiones desde Lisboa
A 40 minutos en tren desde la estación de Rossio, Sintra es uno de los conjuntos monumentales más espectaculares de Portugal: palacios de cuento de hadas encaramados en un bosque de niebla, declarados Patrimonio de la Humanidad. También puedes visitar Cascais, elegante villa costera a 40 minutos en tren, o Óbidos, pueblo medieval amurallado a 1 hora en autobús.
Qué comer en Lisboa
Lisboa tiene una de las mejores escenas gastronómicas de Europa. Los pastéis de nata (de Belém si puedes) son obligatorios. El bacalhau à brás (bacalao desmenuzado con huevo y patatas fritas) y el caldo verde son imprescindibles en cualquier tasca del Alfama. Para comer bien y barato, busca los restaurantes del mercado de Ribeira (Time Out Market), junto al Tajo, donde hay propuestas de los mejores chefs portugueses a precios de mercado. Termina con un Ginjinha, el licor de cereza que se toma de pie en los bares del Rossio.











